Aventura en la nieve: seminaristas de excursión en Panticosa

El pasado 20 y 21 de mayo un grupo de nueve seminaristas, acompañados por don Ximo, nuestro vicerrector, cambiamos las aulas y los libros por las mochilas y el paisaje imponente de los Pirineos en Panticosa. Esta excursión supuso un día de descanso y pleno disfrute de la naturaleza.

El grupo se destacó por su marcado carácter internacional, reflejando la diversidad de la Iglesia. Participamos seminaristas de distintas nacionalidades: Sri Lanka, México, China, Nicaragua, India, Angola y Honduras. 

La marcha comenzó a las 13:00 horas, y tras cinco horas de camino, alcanzamos un refugio cerca de las 18:00. La experiencia de la pernocta fue intensa: el paraje estaba cubierto de nieve y la temperatura era muy baja. Sin embargo, la dificultad del entorno se transformó en una oportunidad.

«Fue una experiencia muy buena en donde cupo también la oración y contemplación», comentamos los participantes.

En el refugio compartimos una cena sencilla con las provisiones que portábamos en las mochilas. A la mañana siguiente iniciamos la jornada con el rezo de Laudes. El momento cumbre de la aventura llegó en el camino de regreso, cuando pudimos celebrar la Santa Misa: participar de la Eucaristía en un entorno tan natural e imponente fue, sin duda, una vivencia que nos marcó profundamente.

La excursión a Panticosa, más allá del reto físico que supuso, resultó ser un ejercicio de fortalecimiento de cuerpo y alma, y ante todo nos ayudó a contemplar, agradecer y educarnos en la belleza de la Creación.

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