Copa Bidasoa: espíritu de fraternidad y competición

Bidasoa volvió a vibrar con la emoción y el compañerismo que caracterizan a uno de sus eventos más esperados del año: la Copa Bidasoa. Este torneo deportivo, que ya se ha convertido en una tradición, reunió a los cinco grupos del seminario en una competencia amistosa que abarcó el fútbol, el voleibol y el baloncesto.

Durante varios días, los seminaristas nos enfrentamos en un formato de liga, donde cada equipo jugó contra los otros cuatro en cada disciplina. Al final, el grupo que acumuló más puntos fue coronado como campeón de la Copa Bidasoa, aunque el verdadero triunfo fue el ambiente de fraternidad, esfuerzo y unidad que se vivió en cada encuentro.

Más allá de la competencia, el evento sirvió como una plataforma para reflexionar sobre valores fundamentales en la formación sacerdotal: el trabajo en equipo, la entrega física y mental, y la capacidad de organización. Todos los seminaristas participamos activamente, ya sea como jugadores, árbitros, animadores o parte del equipo logístico, demostrando que el deporte puede ser una poderosa herramienta formativa.

El objetivo no es solo ganar, sino aprender a dar lo mejor de uno mismo por el bien del equipo”, comentaba uno de los organizadores. Y es que la Copa Bidasoa no solo mide habilidades deportivas, sino también la capacidad de convivir, colaborar y crecer juntos.

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