De la mano de las palabras que San Pablo dirigió a los de Colosas, según reza el himno elegido para la ocasión, “Que la Palabra de Cristo habite en vosotros con toda su riqueza”, el pasado 16 de noviembre celebramos en Bidasoa la esperada ceremonia del Ministerio del Lectorado.

Un nutrido grupo de seminaristas serían instituidos lectores, suponiendo para ellos un paso en esa etapa de discernimiento y formación que supone su estancia en el seminario.
La Eucaristía fue presidida por Monseñor Mikel María Garciandía Goñi, obispo de la diócesis de Palencia, quien en la homilía que pronunció nos dejó un valioso consejo al referirse al Espíritu Santo, que “siempre os pedirá que haya esa consonancia, esa coherencia entre lo que leáis y lo que viváis”.

Se nos invitaba a considerar que el lectorado es un ministerio de servicio dentro de la celebración de la Eucaristía, asumiendo la responsabilidad de proclamar la Palabra de Dios, algo esencial para el encuentro cotidiano con Cristo. No se trata solo de leer, sino de hacer resonar la voz de Dios en medio de la comunidad, con preparación, oración y entrega.

Este ministerio invita a vivir con mayor profundidad nuestra relación con la Sagrada Escritura, transformadora de nuestras vidas para que, a través de ella, podamos servir mejor a nuestros hermanos.

Tras la ceremonia pudimos celebrar con nuestros hermanos, familiares y amigos asistentes, tan gran día. Y lo hicimos con un sencillo aperitivo, en un ambiente muy hogareño. Tras la comida, además, tuvimos un breve festival, con actuaciones muy simpáticas que amenizaron la jornada.

