“Pidamos al Espíritu Santo que nos cambie en este curso y fortalezca nuestra voluntad”

Con estas palabras nos animaba Don Manuel Guillén en la misa del Espíritu Santo, con la cual se dio inicio al curso formativo 2020 -2021. La celebración eucarística estuvo concelebrada por todo el equipo formador y los directores espirituales de Bidasoa. 

Durante la homilía Don Manuel nos alentaba a escuchar siempre a Jesus, a procurar mantener esta escucha durante todo el periodo académico iniciado y a repetir constantemente “Señor, yo quiero escucharte”. De esta manera, añadía, tendremos una disponibilidad absoluta a los planes que el Señor tenga para cada uno de nosotros. La predicación terminó con la insistencia en confiar siempre en el Señor y no en nuestras fuerzas, indicando que es ahí donde radica la fortaleza cristiana: “la fortaleza nos da paciencia y la paciencia nos lleva a resistir las contrariedades y a perdonar”.

Unas palabras de ánimo que marcan el inicio de un curso que será, con la ayuda de Dios, una oportunidad de crecer y afianzar el camino vocacional de cada seminarista.